domingo, diciembre 17, 2006

Hace 176 años murió el Libertador Simón Bolívar

176 años se cumplen este domingo de la muerte de Simón Bolívar, el Libertador, quien exhaló su último suspiro en la Quinta de San Pedro Alejandrino, en Santa Marta, Colombia, víctima de tuberculosis, pero sobre todo de las luchas de poder encarnizadas entre los héroes independentistas.Bolívar llega a Santa Marta el 1° de diciembre de 1830, expulsado por el Congreso de Venezuela, cuyos representantes temían que con su sola presencia volviera a disipar los proyectos separatistas. Es el más duro de los ultrajes para el Libertador.Procedente de Barranquilla y aquejado por sus males, Bolívar arriba a Santa Marta en el bergantín del hidalgo español, Joaquín de Mier, quien le da hospitalidad en la histórica quinta, en donde le atiende el médico francés Alejandro Próspero Reverend.El "Gran Americano", como le han llamado algunos historiadores, no sólo le afectó su penosa enfermedad, adquirida en las distintas travesías por llanuras y montañas en su gesta independentista por el continente. Su salud flaqueaba por la traición de valiosos líderes como José Antonio Páez, quien comandaba el movimiento separatista de la Gran Colombia y ordenaba desconocer a través de su facción política liberal la autoridad del héroe máximo. Peor aún, recomendaba que no se permitiera su entrada al territorio de Venezuela. A esa situación se le sumaba la muerte de su fiel amigo Antonio José de Sucre, asesinado en julio de ese año en la montaña de Berruecos, víctima también de las ambiciones políticas de quienes aspiraban tener sus parcelas de poder. Ante la grave noticia Bolívar exclamó: "Dios excelso, se ha derramado la sangre del inocente Abel".Irónicamente, el Libertador se hospeda en una casa propiedad de un español. Los estudiosos de su vida se han atrevido a imaginar que a su memoria debieron acudir los más profundos recuerdos de su infancia, porque fue criado a la usanza española. En esos momentos reflexiona sobre las vejaciones ocasionadas por sus compatriotas y emite la reveladora frase: "Los tres grandes majaderos de la humanidad hemos sido Jesucristo, Don Quijote y yo".Ante la inminencia de su muerte, el 10 de diciembre Bolívar escribe su última proclama, que dice así: "Colombianos, habéis presenciado mis esfuerzos para plantear la libertad donde reinaba antes la tiranía. He trabajado con desinterés, abandonando mi fortuna y aun mi tranquilidad. Me separé del mando cuando me persuadí que desconfiabais de mi desprendimiento. Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y hollaron lo que es más sagrado, mi reputación y amor a la libertad. He sido víctima de mis perseguidores, que me han conducido a las puertas del sepulcro. Yo los perdono. Al desaparecer de en medio de vosotros, mi cariño me dice que debo hacer la manifestación de mis últimos deseos. No aspiro otra gloria que a la consolidación de Colombia. Todos debéis trabajar por el bien inestimable de la unión; los pueblos, obedeciendo al actual gobierno para libertarse de la anarquía; los ministros del Santuario, dirigiendo sus oraciones al cielo y los militares, empleando su espada en defender las garantías sociales. Mis últimos votos son por la felicidad de la patria; si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro". Los días de agonía comenzaron y deliraba. El historiador Ricardo Alfonzo Inojosa cita que según los registros del doctor Reverend, horas antes de su deceso Bolívar exclamaba moribundo: "Vámonos, vámonos, esta gente no nos quiere en esta tierra".El 17 su salud había empeorado enormemente. Aproximadamente a la una de la tarde, Simón Bolívar dejó de existir, viudo, pobre y humillado. Le acompañaban sus amigos y su fiel mayordomo José Palacios.Sus restos fueron inhumados solemnemente en la catedral de Santa Marta, y trasladados en 1842 a la catedral de Caracas, en un acto encabezado por el general Páez. Luego, en el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, fueron depositados en el Panteón Nacional. El historiador Guillermo Morón, afirma en uno de sus libros que Bolívar "hizo la guerra, perfiló la paz, creó Estados, moldeó pueblos; su soledad estaba en los Congresos, su compañía en los ejércitos y en la posteridad. Amó al pueblo, amó la libertad, amó la gloria y también a Manuelita Sáez".
ppmt2006.-

2 comentarios:

juancarlosromora dijo...

Muy bien por la nota, gracias por recordarnos. Se que en Venezuela es muy amado nuestro Libertador.

En todas las iglesias se celebran misas por su memoria.

En una visita al país hermano. Me llamo la atención que los sacerdotes en las plegarias que elevan por quienes pagan las misas incluyen el alma de nuestro amado Bolívar. En Colombia ni imaginar esto. Gracias

Mac Aham dijo...

Hay una cita que me encanta, porque mucha gente fue pionera en su epoca, pero el tiempo pasa y las cosas no son como eran...antes. Al vivir en un mundo globalizado, te escribo desde Europa, no creo que se necesiten los paises...pero si los libertadores (globales).Espero que algún día se cumpla esta utopía. La cita es de Lope de Vega y dice:
Solía un sabio decir
en loor de la tierra ajena,
que la patria sólo es buena
para nacer y morir"


Por cierto, estudie en el Colegio La Salle de tu ciudad hace 20 años. Me encanta Puerto Cabello.

Salu2
MacAham